La última entrevista.

Su experiencia le dictaba que debía esperar para ver sus comportamientos.  Conocía de ellos lo suficiente y mucho más, y sabía que a su corta edad tenían más cartones de los que pudo imaginar...

Su experiencia le dictaba que debía esperar para ver sus comportamientos. Conocía de ellos lo suficiente y mucho más, y sabía que a su corta edad tenían más cartones de los que pudo imaginar…

Historias de entrevistas de última generación

Puso sus prejuicios bajo el reflejo del sol que brillaba más que antes sobre la mesa del café. La mente apuntaba con su mirada fija a que este era el primer paso para decidir, luego de analizar.

De esas situaciones incómodas que no quieres repetir y que te hacen sonreír, mientras veía como uno de ellos sin gesto alguno se animó decir: – ¿hace calor, verdad? Era la pregunta más estúpida acompañada de una respuesta insignificante que le salió a ella, debido a la inercia mental: – Si. Mucho. Y se acomodaron los lentes para el sol de diferente manera, ella de una forma lenta, mientras descargaba su IPhone, y él de un modo rápido, pero torpe, sacando de su bolsillo el Smartphone que no dejaba de pitar. Bajaron sus miradas, tomaron su equipo y respondieron rápidamente con sus dedos los mensajes que timbraban sin cesar.

No superaban los 22, pertenecían a los últimos años de la generación llamada Millenials, la entrada a la generación Z; eso lo sabía y era de vital importancia para él,  el  encargado de hacer el último filtro de selección a los candidatos indicados para la empresa, la persona mejor capacitada y con la experiencia  que le dan los años para tomar la decisión.

Su instinto le dictaba que debía esperar para ver sus comportamientos.  Conocía de ellos lo suficiente y mucho más. Sabía que pese a las presiones externas para aprobar, los muchos cartones a su corta edad y la sangre en sus venas que hacían honor al nombre del lugar, Café Azul,  el momento le daría las razones suficientes para la aprobación, luego de la supuesta entrevista que debía realizar.

No cruzaron palabras, ni siquiera se miraron, tampoco armaron más de 2 oraciones para decirle claramente al mesero que iban a esperar. Él cruzó su brazo izquierdo para agarrar con su mano derecha la Tablet, en la cual no dejaba de jugar, mientras ella cruzó su pierna derecha para luego mirar hacia la cámara del celular que a punto de “Selfies” besaba sin cesar. Y ahí estaban, el par de nuevos jefes que miraban sobre el hombro a cada persona del lugar, los compañeros de trabajo a quien habían llamado la dupla perfecta, elegidos para la empresa más prestigiosa de la ciudad.

Frente a ellos y bajo la mesa del paraguas, detrás de los jardines del lugar, justo a unos metros donde ellos se dedicaban a esperar, llegó un mesero para agregar:  -Que gusto tenerlo por acá señor Williams. ¿Quiere usted que le haga un espacio en la mesa de sus nietos?  Y él respondió, -No. Gracias Jimmy. Voy de afán para una junta en la empresa.  Hizo un par de equis con su pluma, pagó su cuenta y la de los postulados al cargo, tomó su paraguas, la agenda de mano, ajustó su saco y corbata, y salió con su cabeza baja, sin que lo notaran esas dos personas en el lugar.

Álvaro Medina Mejía. Consultor en comunicación y diseño.

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No 6. Siéntase bien consigo mismo

Los seis principios del servicio al cliente
No 6. Siéntase bien consigo mismo
Si bien, todos los saberes son importantes, el “saber ser” es uno de los relevantes dentro de la lista.
El conocimiento no es nada sin la actitud y la práctica. En los talleres de ventas y servicio que realizo con equipos de ventas y estudiantes en general, se busca canalizar adecuadamente la adrenalina y energía.  Es la manera como te sientes, te comportas y luces, como te ven los otros.

¡Vender es comunicar efectivamente, y comunicar efectivamente es sentirse bien consigo mismo!

Cambia la vida, cambian los productos y cambian las tendencias.

¿Y qué es la vida?  Preguntas como esta están sujetas a un contexto social y a la visión particular del individuo. Un tema complejo, como resulta ser este, presenta un tinte existencial inevitable con cada punto de vista que se le mire.
Hablar del ciclo de la vida, es cambiar el chip de lo que anteriormente nos enseñaron como nacer, crecer, reproducirse y morirse, pues acudiendo a la analogía de lo que sucede con la vida misma, es hablar de los productos y en particular de los productos de moda.
Hablamos de un término nacido en plena crisis generada en la gran depresión americana en 1929, cuando el Inversor inmobiliario Bernard London, decidió plantear la estrategia de la llamada “obsolescencia programada”, y así sacar de la crisis a Norteamérica   Este  término llegó a la moda con el nombre de “obsolescencia absoluta” para definir la necesidad que tiene cada producto de esta categoría o colección, de estar sentenciada a desaparecer o volverse obsoleta, debido a que las colecciones deben rotar, de acuerdo a las temporadas y a las fechas especiales, según los calendarios de colección; con el fin, de impedir que declinen o mueran en el mercado.
Otra nueva colección renace, cuando existe una que está llegando a su fin.

Lenguaje verbal Vs. lenguaje no verbal

Lenguaje verbal Vs. lenguaje no verbal. ¿Qué porcentaje le darías a cada uno de ellos? Las respuesta de los asistentes a las charlas indicaron bajo cifras con porcentajes casi iguales, el contraste con respecto a la cifra real planteada por especialistas en el tema como el antropólogo Edward T. Hall de 10% para el lenguaje verbal y 90% para el lenguaje no verbal, incluyendo en esta última miradas, postura corporal, gesticulación en general y entonación, entre otros. La expresión de sorpresa fue general en cada uno de los miembros de las diferentes empresas y asesores de venta de varias tiendas de la ciudad.

Se dice que comunica más una persona callada que hablando. Por eso, puedo decir que callar otorga, y que las miradas y gestos hacen de un mensaje con poco sentido el más importante que hayas podido escuchar.

Conocí en la época de colegio a un par de compañeros que sus notas solo reflejaban los resultados exitosos cuando hacían presentaciones en público.  Sus exposiciones y las participaciones en las actividades como centros literarios, y demás, lograron  la mayor atención y gran efectividad.

Orozco era el prototipo del cuentero, futuro orador para grupos medianos en recintos cerrados, su éxito y grado de aceptación era total. Ahora bien, solo una observación, un detalle para mejorar, su código de vestuario que para los compañeros de colegio quienes veían una camisa por fuera y zapatos sin amarrar, no pesaba tanto como en el escenario actual. Hoy en día, Orozco es un político como su papá, que sin pasar los límites complejos del área política y su ética profesional, como buen orador ante el público ha cumplido para demostrar que el conocimiento no lo es todo y que la comunicación oral y no verbal son vitales para todo aquel que quiera ganar.

Los 5 momentos de un orador

La comunicación

La comunicación y el poder del orador.

Entró por primera vez al recinto y como su instinto, ego y títulos le indicaron, procedió a mirar a los otros de reojo tras recorrer el salón de arriba a abajo levantando una ceja en completo silencio. Por otro lado, ellos, uno a uno se miraron mientras él pasaba carraspeando su garganta.

Su rostro era inexpresivo y su postura corporal poco natural y amañada. Posaba sus manos dentro de los bolsillos de adelante para decir con una sonrisa de sobrado  -Buenos días señores y señoritas. Soy su docente de sociales y no quiero repetir lo que les vengo a decir.

El supuesto éxito del afamado maestro se derrumbaba clase a clase, hasta que en las siguientes mañanas, luego de despertarse, se miraba al espejo para tomar cada uno de los consejos que escuchaba de su nueva novia. Descubrió el primer día que abandonaría el gris completo para su atuendo. Descubrió el segundo día que su mirada de reojo y su sonrisa de medio lado según estudiosos del tema como Edward T. Hall, les hacían daño a otros, como a él mismo. Descubrió para el tercer día que sus palabras tenían poder y que usando su tono de voz se ejercía o no dominio. Descubrió el cuarto día que si sus manos estaban en los bolsillos mientras hablaba, su credibilidad se vería afectada. Aprendió al quinto día, que si ben,  incorporar los cambios requieren de un proceso y de tiempo, para esos estudiantes su momento había acabado.

Para un receptor, los primeros 5 segundos son de vital importancia. Un orador deberá utilizar un lenguaje asertivo para ser persuasivo. Y un docente deberá tener más que conocimiento para llegar a ser maestro.

Por: Álvaro Medina Mejía

Ragged contará con asesores, diseñadores de moda ATC en sus tiendas

Ragged. Proceso de selección de asesores en la Escuela Arturo Tejada Medellín

Ragged. Proceso de selección de asesores en la Escuela Arturo Tejada Medellín

Ragged y la materia de Ventas, atención y servicio al cliente, materia de la Arturo Tejada Cano de Medellín convocaron a diseñadores de moda, egresados y estudiantes para hacer parte del proyecto, asesores de venta – asesores de moda para trabajar con la marca en temporada de fin de año

A la reunión que se realizó el día de hoy, 14 de octubre en horas de la mañana, en el auditorio de la Escuela de Diseño, asistieron 34 estudiantes, el coordinador académico Andrés Vélez, el director de proyectos internos Carlos Fajardo, y el director de Recursos humanos de Ragged y la sicóloga Eliana Cuartas, quienes empezaron el proceso de selección en esta primera etapa

Porque un diseñador de moda es capaz de abordar la misma desde las diferentes áreas que demanda el mercado.

Álvaro Medina

Docente de ventas, atención y servicio al cliente. Coo. del proyecto

Tips para escribir y comprender la web

Por Álvaro Medina Mejía

Basado en el capítulo I y II del libro “No me Hagas Pensar” de Steve Krug

La usabilidad de la web, según el libro “No me Hagas Pensar”, en el capítulo 1 “¡No me hagas pensar!  Primera norma de la usabilidad de Krug” presenta de manera rápida y precisa, cómo el creador de contenidos deberá estar atento a lo que el receptor o lector de este medio digital sugiere para tener una cómoda y adecuada lectura y acceso a la información del entorno web. Las páginas en internet deberán presentar entonces información que no generen tantos interrogantes, y en ese sentido, que no hagan pensar al llamado cibernauta

Steve Krug, autor del libro, afirma que “no todo debe ser obvio”, sin embargo, si no se puede hacer una página fácil de entender, al menos debe ser además de clara, autoexplicativa.  Las paginas ágiles que permitan una lectura y visualización rápida, permitirán que el lector, “no se frustre” como lo sugiere el texto en la viñeta, que lo expone de esta manera: “En Internet, la competencia es sólo cuestión de hacer click aquí o allá, de manera que si frustra a los usuarios no tardarán en irse a otro lado”

El real uso de la web, escrito por Steve Krug “No me Hagas Pensar”, en el capítulo 2 “¿Cómo usamos realmente la web?”  se resume con  la siguiente analogía: “Pensamos en crear ´literatura de calidad´, cuando la realidad del usuario está mucho más próxima a la ´cartelera publicitaria´ que pasa a 100 kilómetros por hora”, el cual nos permite determinar la realidad de un entorno que está dado por la siguiente premisa: No leemos las páginas, las hojeamos, plasmada en los tres “factores de vida” o principios para comprender cómo se usa la web según el libro

Los tres factores, los cuales son expuestos en el libro, presentan al factor 1, así: “No leemos las páginas, las hojeamos” identifica la manera como identificamos frases o palabras claves y llamativas para construir la idea principal del texto,  o para dirigirnos en primera instancia allí, como pasa con las palabras oferta, gratis y sexo. Por otro lado, el factor 2 “No tomamos decisiones óptimas. Nos es suficiente” explica como el efecto “Satisficing” al encontrar un vínculo que parece llevarnos a lo que en realidad buscamos, damos un click de inmediato sin importar lo que pase, pues si no es lo que necesitamos le indicamos volver o atrás. La sensación de adivinar nos resulta divertido, así tengamos que devolvernos para buscar de nuevo

El último factor, factor 3 “No averiguamos el funcionamiento de las cosas. Nos las arreglamos” expone como resulta atractivo el tomar decisiones como lo hacen los bomberos o policías, por inmediatez o instinto, lo cual hace que no sigamos instrucciones, sino que asumimos riesgos para encontrar soluciones o rutas rápidas que nos lleven al lugar deseado

El capítulo concluye con la siguiente frase: “si su audiencia responde como si usted estuviera diseñando vallas publicitarias, entonces diseñe grandes vallas publicitarias”.